viernes, 7 de agosto de 2009

Causas, sospechas y posibilidades (por Fernando Gutiérrez)

Causas, sospechas y posibilidades.
Fernando Gutiérrez

1)Pensar que un suceso es solo precedido por otro, en un encadenamiento lineal, es simplificar extremadamente la cuestión del tiempo. Sería más exacto decir que cada suceso contiene constitutivamente un complejo de antecedentes anexados a su desenvolvimiento, o bien, que un suceso se constituye por la anexión de una zona del pasado cósmico, su propio pasado. A este aspecto de los sucesos lo podemos denominar su ser-determinado por otros sucesos. El tiempo se parece a un telar y solo muy lejanamente a una cadena.

2)Cuando la conciencia va de lo concreto a sus orígenes causales, algo que podemos llamar retrospectiva, inspección-retro, solo una simplificación destinada a brindar una respuesta simple puede evitar que la inspección se pierda en la urdimbre de los antecedentes infinitos. Al fin y al cabo hasta estas palabras que ahora escribo presentan causas tan remotas como el Big Bang. Digamos que la retrospectiva solo puede tener sentido cuando en lugar de procurar una recontrucción total del pasado solo pretende encontrar, en una caza inversa, un antecedente sospechado. ¿Querrá esto decir de cierta manera que la sospecha es más antigua que el pensamiento? Las arañas sienten temblar sus telarañas casi todo el tiempo con el cimbrar que produce en ellas el viento pero solo una cierta clase de temblor incita a la araña a considerar su posible origen...¿Acaso esto no es la sospecha de la araña? También es cierto que vestigios y rastros, como el olor a sangre, atraen a los depredadores...depredadores que por otra parte no dejan de buscar vestigios y rastros que los conduzcan a sus presas. ¿No es esto precisamente ir de los efectos a las causas sobre la base de la sospecha?

3)Siempre tenemos la tentación de separar los sucesos causantes de la actualidad del suceso causado como si el nexo causal se sostuviera sobre dos realidades concretas a modo de puente. Pero solo hay una realidad concreta...la del suceso actual. Y se dirá, entonces...¿dónde están los sucesos causantes, donde está esta región de la realidad...esta “región concausal” anexada al suceso actual? Respuesta...esta región de la realidad existe AHORA, en la actualidad del suceso que los anexa...es decir, que los CONTIENE, para el cual son CONSTITUTIVOS. Por lo tanto no cabe imaginar un puente entre el suceso actual y sus predecesores...sino imaginar a sus predecesores puestos en el suceso actual, inmersos en el en cuanto determinantes consumados por su emergencia. A ver si me explico...el río ESTÁ en el cauce...los sucesos-causantes existen el el suceso-efecto, consumidos y memorizados como su ser-determinado por ellos. De otro modo...un suceso no es una x determinada por un pasado P sino que un suceso es una condensación de una región de acontecimientos a medida que esta es atravesada por un flujo de posibilidades (una metáfora liquida en lugar de una sólida).

4)Supongamos que nos convertimos por un momento en langosta y participamos del avance de un enjambre devorador. Entonces no podriamos tener conciencia del enjambre más que como una cirscunstancia de nuestra ser-langosta, o como un panorama de interacciones con otras langostas en el que nos encontrariamos inmersos. Sería imposible para nosotros cobrar conciencia del enjambre, algo así como remontarnos sobre su masa difusa y aparentemente caótica para contemplar su dirección y meta. Sin embargo la totalidad del enjambre no es algo absolutamente diferente del ser-langosta de cada una de las langostas individuales por lo cual si bien es cierto que la totalidad del enjambre constituye un panorama inaccesible desde la particularidad del ser-langosta esto no equivale a decir que la totalidad del enjambre es algo ajeno a la conciencia de la langosta individual...el enjambre está en esta determinada langosta como su enjambrarse asi como la langosta está en el enjambre. Pero el nexo entre la totalidad del enjambre y la langosta es el constituirse de las langostas en el enjambre como sucesos antecedentes, diacrónicamente en relación a su actualidad y diacrónicamente entre si...la actualidad del enjambre es determinada por el enjambrarse de cada langosta y por lo tanto está siempre un poco más allá de ellas, como efecto...Las langostas anticipan al enjambre y solo existe un movimiento indiviso, sincrónico, de ellas, desde la perspectiva del propio enjambre. Esta causalidad que va de la particularidad y la pluralidad a la totalidad no debe ser olvidada frente a la primacía teórica que se le da a la causalidad que va de lo particular a lo particular...sobre todo si tenemos en cuenta que este olvido nos convierte en cazadores analíticos de particularidades causales que desprecian las totalidades sintéticas.

5)Me rasco una oreja. Entonces tengo la sensación de que yo-la-totalidad he actuado sobre una parte de mi, la oreja. Sin embargo, lo pienso mejor y me doy cuenta de que yo-la-totalidad soy también la oreja rascada...es decir, yo solo puedo suponer que he actuado sobre la oreja en tanto y en cuanto he actuado sobre mi mismo. Esto no tiene sentido por supuesto porque significa que habré sido causa de mi mismo, es decir, significa que he sido mi propio pasado y me he antecedido a mi mismo en el tiempo. Y todo por haberme rascado la oreja. Por lo tanto yo-la-totalidad no me he rascado la oreja. ¿Pero si no me he rascado la oreja porque he visto a mi mano rascar y a mi oreja ser rascada? Para entenderlo solo tengo que darme cuenta de quien soy yo-la-totalidad...yo soy la totalidad en la cual aconteció que una mano rascó una oreja, una mano mia, una oreja mia. Esto ha sido posible no porque yo preceda a ninguna de ambas sino porque la mano ha precedido a la oreja desde el punto de vista de la oreja y la oreja ha precedido a la mano desde el punto de vista de la mano y en esta diacronia se han movido...y claro que yo siempre estuve como consecuencia y no como causa...yo soy la consecuencia de mi oreja rascada y de mi mano rascándola...NO SOY LA CAUSA SINO LA TOTALIDAD QUE HA INCLUIDO LA CIRSCUNSTANCIA DE ESTE ENCUENTRO...es decir, yo he sido la perspectiva desde la cual la diacronia mutua entre mi mano y mi oreja se ha vuelto una sincronia...la sincronia de mi acto de rascarme la oreja...un acto mio, como totalidad que abarca una mano y una oreja.

6) Si admitimos la novedad de cada suceso, novedad en tanto y en cuanto el se encuentra abierto al futuro desde su propia potencia irreductible al marco cristalizador de sus determinaciones, entonces los nexos causales solo son marcos de la acción...cauces y no cadenas que determinan inexorablemente la actualidad del suceso...hay espontaneidad temporal, hay un margen de posibilidades que colapsa en una concreción siempre, en parte, inesperable. Muchas veces imaginamos que lo que acontece es no más que un producto, el resultado de una digestión temporal...pero lo cierto es que los sucesos también digieren...es decir, también son el estómago del tiempo, un estómago que disuelve posibilidades en concreciones. Podriamos decir que los sucesos son también sucedentes o con mas razón sucedentes pues cuando pensamos en sucesos pensamos en lo entregado por el proceso...y no en el proceso mismo, que es lo que realmente existe. En la concrescencia única-total e infinitamente diferenciada del tiempo lo posible hace a lo concreto y lo concreto posibilita, dialécticamente.

7) Admitamos que los seres que preceden evolutivamente al ser humano no carezcan de capacidad para sospechar a traves de vestigios, rastros, antecedentes, causas...orígenes. Admitamos también que el orden orgánico que los caracteriza implica una conciencia del orden medioambiental que les permite actuar ordenadamente en relación a ese orden...Admitamos que en esto nada adelanta el que seamos seres pensantes. Sin embargo, el pensamiento abre una puerta que estaba cerrada...¿cuál es esta puerta? La puerta de la preacción. El ser humano, al conceptualizar, preactua lo concreto, lo ficciona en los términos de posibles futuros y posibles concreciones...lo anticipa. Y mientras los animales quizás sean más sagaces a veces que los seres humanos en materia de retrospectiva, de rastreo de antecedentes, de regímenes conductuales...el ser humano está abierto como ninguno otro ser vivo sobre la tierra a la incertidumbre...es conciente de su INTERIORIDAD, es conciente de su FUTURO. Porque cuando pensamos en la NARANJA no recordamos meramente naranjas, no estamos viendo necesariamente una naranja...LA NARANJA ES, ANTE TODO, LA POSIBILIDAD DE SER NARANJA, AHORA Y SIEMPRE. Ser autoconciente no es simplemente ser un poco más conciente que los animales...es haber dado un salto al infinito de las posibilidades que los animales y demás seres no humanos desconocen. Y si en lugar de la naranja, que solo conceptualiza cerca de lo concreto...hablamos de las CAUSAS, entonces hemos ido aún más lejos para penetrar en la reflexividad inacabable de nuestra autoconciencia en cuanto captación intrínseca y automodificadora de nuestro propio ser universalizable-proteico-adaptativo...nos autologizamos, nos situamos en la perspectiva de la totalidad cósmica...nos hacemos agentes de nuestra propia evolución mediante poderio conceptual.

8) Entre otras cosas que nos podemos proponer en tanto seres conceptualizadores de la existencia...está el conceptualizar minuciosamente los modos de conciencia de los seres terrestres, de la multiforme variedad de seres que pululan sobre nuestro planeta y que hasta ahora hemos solo considerado fuente alimenticia o poco más, demostrándonos a nosotros mismos que en materia conceptual estamos muy poco por delante de nuestros jugos gástricos. Comprender mejor sus modos de conciencia contribuiría grandemente no solo a apreciar más la biosfera y su riqueza de creaciones evolutivas sino también a la comprensión de nuestro propia condicion autoconciente y lo que es más ambicioso...amplificar nuestra conciencia. Esto último, claro está, es algo de lo que solo temerariamente se podría hablar.

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